El modelo climático GFS (Global Forecast System) es un modelo numérico de predicción meteorológica creado por la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de EE. UU. Proporciona pronósticos globales detallados hasta 16 días (384 horas) y se actualiza cuatro veces al día. Si bien es útil para predecir patrones de viento, temperatura y precipitación, su fiabilidad disminuye a medida que el pronóstico se aleja en el tiempo.